La postura

Almohada para dormir de lado: la altura lo decide todo

Durmiendo de lado, el hueco que la almohada tiene que rellenar no es la curva del cuello sino la distancia entre tu oreja y el colchón — prácticamente la anchura de tu hombro. Por eso una almohada que va bien boca arriba queda corta de lado, y no es un defecto de la almohada.

Es la postura más extendida y la que menos perdona un error de altura. Aquí tienes cómo calcular la tuya, qué la modifica sin que nadie lo mencione, y por qué las opiniones sobre un mismo modelo se contradicen tanto.

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El hueco cambia de tamaño según la postura

Túmbate boca arriba: entre tu nuca y el colchón hay unos pocos centímetros, la curva natural del cuello. Gírate de lado: ahora entre tu oreja y el colchón está todo el ancho de tu hombro. Es el mismo cuerpo, la misma cama, y el hueco a rellenar ha más que doblado.

De ahí viene el malentendido más frecuente sobre las almohadas. Alguien compra una que le va perfecta y duerme mal; otro compra la misma y duerme bien. No es la almohada la que cambia, es la postura de cada uno — y la anchura de sus hombros.

La consecuencia práctica es sencilla: si duermes de lado, la altura es el primer criterio y todos los demás vienen después. El material, la forma y la funda importan, pero ninguno compensa una almohada que te deja la cabeza colgando.

Durmiendo de lado: la cabeza descansa en el hueco central y el borde lateral rellena el espacio hasta el hombro

La comprobación, y por qué necesitas a alguien

Es la única prueba que vale, y no puedes hacerla solo: túmbate de lado en tu postura habitual y pide que alguien te mire la nuca desde atrás, a la altura del colchón.

  • La cabeza cae hacia el colchón. Falta altura. Es el caso más frecuente con diferencia, y el más difícil de detectar por tu cuenta: el cuello se adapta sin despertarte y por la mañana la molestia se atribuye a otra cosa.
  • La cabeza queda empujada hacia arriba, con la oreja alejándose del hombro. Sobra altura, y el efecto es igual de real aunque se note menos.
  • La nuca continúa la línea de la columna. Esa es tu altura.

Hazla con el pijama que usas y sobre tu colchón, no en una tienda ni sobre una cama de invitados. Los dos factores que más desplazan el resultado son el colchón y el grosor de la ropa del hombro.

Lo que modifica el cálculo

FactorEfectoPor qué se pasa por alto
Anchura de hombrosEs el factor principal: define el hueco.Nadie lo mide, y es lo único que realmente decide.
Firmeza del colchónBlando: el hombro se hunde, el hueco disminuye, necesitas menos altura. Firme: al revés.Se intuye al contrario. Cambiar de colchón puede estropear una almohada correcta.
Densidad de la espumaUna espuma poco densa se hunde bajo el peso: la altura anunciada no es la real a los diez minutos.Casi nunca se publica, y es lo que hace que dos almohadas de la misma altura se comporten distinto.
El brazo de abajoSi lo metes bajo la almohada, subes la cabeza sin darte cuenta y la altura efectiva cambia.Es un hábito inconsciente, y explica opiniones contradictorias sobre el mismo modelo.

La densidad está desarrollada en la página de la almohada viscoelástica, y la lógica general de la altura en la de la almohada ergonómica.

Por qué un perfil con hueco funciona bien en esta postura

Una almohada de relleno homogéneo tiene un problema añadido de lado: el relleno se desplaza hacia los lados bajo el peso de la cabeza, y precisamente el punto que más altura necesita es el que la pierde primero. A las tres horas, el hueco que estaba lleno al acostarte ya no lo está.

Un perfil con hueco central y bordes altos reparte el trabajo de otra manera. El cráneo se aloja en el hueco, el borde alto queda bajo la unión cuello-hombro y sostiene ahí, donde hace falta. Y como la espuma se comprime en el sitio en vez de desplazarse, la altura del borde es la misma a las seis horas.

Vista desde arriba: el hueco central para el cráneo y las alas laterales, más altas, que trabajan al dormir de lado

Hay además una razón por la que mucha gente busca dormir de lado sin conseguir mantenerse: los ronquidos. La postura interviene ahí de forma indirecta, y lo tratamos —con lo que se puede y no se puede afirmar— en la página de la almohada antirronquidos.

La almohada entre las rodillas: otro problema, otra solución

Durmiendo de lado, la pierna de arriba tiende a caer hacia delante y arrastra la pelvis con ella. Es un asunto distinto del de la cabeza, y no se resuelve con la almohada de arriba.

Un cojín entre las rodillas mantiene la pelvis en línea. Es un accesorio aparte, no cambia la altura que necesitas bajo la cabeza, y conviene no mezclar las dos cosas al elegir: son dos huecos distintos, en dos sitios distintos del cuerpo.

Los casos en que esta no es tu página

Si duermes boca arriba la mayor parte de la noche, necesitas bastante menos altura, y una almohada pensada para el lado te empujará la cabeza hacia delante. La forma general está explicada en la página de la almohada ortopédica.

Si duermes boca abajo, ninguna almohada de contorno mejora esa postura: el cuello queda girado y extendido toda la noche, y lo único que ayuda es la altura mínima que toleres.

Si el colchón está hundido, la columna se inclina entera y ninguna almohada compensa eso. Es la causa que más a menudo se confunde con «necesito otra almohada».

El plazo de adaptación, que aquí es más largo

Cambiar de almohada durmiendo de lado se nota más que en cualquier otra postura, porque el cambio de altura es mayor. Cuenta entre tres y diez noches: las primeras vas a notar la almohada, y hacia la cuarta o quinta dejas de notarla.

Es también el motivo por el que se devuelven almohadas correctas al tercer día. Si a los diez días la comprobación de la línea sigue dando bien y la almohada sigue incómoda, entonces sí es la almohada.

Preguntas frecuentes

¿Por qué necesito más altura durmiendo de lado?

Porque el hueco que la almohada tiene que rellenar es distinto. Boca arriba es la curva del cuello, unos pocos centímetros. De lado es la distancia entre tu oreja y el colchón, es decir prácticamente la anchura de tu hombro. Puede haber más del doble de diferencia entre las dos posturas.

¿Cómo sé si la mía es demasiado baja?

Túmbate de lado y que alguien te mire la nuca desde atrás, a ras de colchón. Si la cabeza cae hacia el colchón, falta altura. Es el caso más frecuente y el más difícil de notar solo: el cuello se adapta durante la noche sin llegar a despertarte, y por la mañana se atribuye a otra cosa.

¿Sirve la misma almohada si cambio de postura por la noche?

Es exactamente el problema que resuelven los modelos con dos alturas: un borde alto para el lado, uno bajo para boca arriba, y se gira la almohada. Lo que ninguna almohada resuelve es cambiar de postura cada veinte minutos: un perfil con hueco marcado tiene un sitio donde va la cabeza, y si te mueves mucho lo abandonas constantemente.

¿Influye el colchón?

Mucho, y en el sentido contrario al que se supone. En un colchón blando el hombro se hunde, la distancia hasta la cabeza disminuye y necesitas MENOS altura. En uno firme el hombro no cede y necesitas más. Si cambias de colchón, la almohada que te iba bien puede dejar de irte bien sin que la almohada haya cambiado.

¿Y la almohada entre las rodillas?

Es un accesorio distinto y responde a otra cosa: durmiendo de lado, la pierna de arriba cae hacia delante y arrastra la pelvis. Un cojín entre las rodillas la mantiene alineada. No sustituye a la almohada de la cabeza ni cambia la altura que necesitas arriba.

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